lunes, 29 de septiembre de 2008

Calcendalias!

Según la fecha que aparece en la última entrada, llevo 2 meses y tres días sin escribir nada. Además, no tengo ninguna escusa decente, así que no intentaré escusarme. La cuestión es que por fin he reunido energía y tiempo suficiente para colgar alguna chorradilla.



De hecho, hoy ni siquiera voy a escribir una parrafada sobre alguna mis vivencias, mejor retomar la actividad poco a poco. Esta entrada la voy a dedicar a una de las cosas de los alemanes, que más repulsa/gracia/ridículo nos resulta a los españoles, eso que pensamos que solo lo hacen porque son guiris, pero que también hacen en su Alemania natal.



Sí, señoras y señores, me estoy refiriendo a las sandalias con calcetines, abreviado (por un servidor) como calcendalias. Estoy intentando hacer una recopilación con fotos de calcendalias, pero ahora que se aproxima el invierno, dejarán de llevar, y entre eso y que suelo tener que hacer las fotos de estrangis para no mosquear a los alemanes, probablemente tarde en tener una cantidad decente de fotos. Por ahora, aquí teneis una muestra de lo que puede llegar a ser.

Una elegante combinación de blanco y negro:


El negro triunfa, pero esta vez con sandalias marrones:

Con calcetines de cuello bajo deportivos:


Con mocasines, lo último:

4 comentarios:

Unknown dijo...

Recuerdo haber visto en una tienda de artículos de deporte en Neustadt un cartel anunciando: ¡SANDALIAS DE TREKKING! Con sus calcetines gordos laneros a juego...

Mike D dijo...

si hubieras dicho 'Calcendalias' cuando estabamos en el JDL en pleno apogeo de tus teorias, apuesto a que esta habria entrado en la lista, y por la puerta grande..

Unknown dijo...

Y por añadir algo más sobre este desconocido e inquietante tema, un post del blog de Berto (para los emigrantes despistados o desconectados, es un humorista que sale con Buenafuente)

Tanis dijo...

Jejeje.. ya había leido el post de Berto, es muy bueno la verdad. Y a mike d, si siguiera pensando y riendome de las mismas cosas que en JDL, me preocuparía por haber madurado tan poco. Por otro lado, y lamentablemente, llevas razón.